Project Healing Flowers began in 2007, the result of a trip to central Mexico for a month-and-a-half long stay at a Vipassana ashram to meditate and clear my head a bit. On my way back into the bustle of Ciudad de Mexico, I met up with a dear friend’s mother, la Dona Julia, who first introduced me to the Flowers. After my own amazing healing experience and further self-exploration with the Flowers (leading to more and even deeper healing experiences), I was hooked. The Flowers, over the next two years, would play an intricate roll in my own recovery from illness and in my own Process (becoming a better person – the greatest aspiration).
The beauty of the flowers is that they aren’t a panacea – you do the work; the Flowers simply facilitate the process of your own Work.
Flower essences are a direct connection to Source, a sort of link to something that is beyond the more conventional ideas of healing that we have been indulging in as a culture over the last 200 years or more. Alchemical combinations of the Divine Feminine and the Sacred Masculine, these combinations of Sun, Flower, Water, and Intention are a truly ancient form of Self-exploration and Healing that date back to much earlier than the days of the respected Dr. Edward Bach of the early 20th Century, renowned pioneer of Flower Essences in Western Europe. Ancient as they are, the Flowers are truly tools of the Shamans.
How they work…that is a lifetime of study, and what is found is different to each of those who seek that answer. For me, it is simple, yet enigmatic, and an ever-shifting, never-ending unfolding, much like the seasons and the budding flowers themselves. We are coming to understand through more renegade western science (like that of Masaru Emoto) what the people of the Orient and many indigenous, land-based cultures have known for eons – that water itself has a sort of memory. Water can store things, like emotions, intentions, and images. This is no longer superstition; it has been measured and photographed. (If we can create storage devices like computers, don’t you think that Nature can, too?)
I have been working with the Flowers ever since that encounter in Ciudad de Mexico and will continue to work with them, engaging in my own Self-exploration and bringing these Flowers to others to help them facilitate their own Self-cultivation.
Blessings!
ForLoveofLife
(Please feel free to check out my link to the Helianthus Flores website for more info on the Flowers! http://helianthuscholula.com/)
Project Healing Flowers comenzó en el 2007 como resultado de un viaje al centro de México durante el cual realicé una estancia de mes y medio en un ashram Vipassana con tal de meditar y despejar un poco mi mente. De regreso al ajetreo de la Ciudad de México conocí a la madre una amiga cercana, Doña Julia, quien me introdujo a las Flores. Tras mi propia increíble experiencia de sanación y de una auto-exploración continua a través de las flores ¬¬—lo cual llevó a experiencias de sanación nuevas y más profundas— quedé entusiasmado. A lo largo de los siguientes dos años las Flores tendrían un papel complejo y delicado en mi recuperación de la enfermedad y my propio proceso de cambio en aras de convertirme en mejor persona, la mayor de las aspiraciones.
La belleza de las Flores es que no son una panacea: tú haces el trabajo; las Flores simplemente facilitan el proceso de tu propio trabajo. Las esencias florales son una conexión directa con la Fuente de la vida, una especie de vínculo con algo mucho más allá de las ideas de sanación con las que, como cultura, hemos adoptado durante los últimos 200 años o más. Las combinaciones alquímicas de lo femenino divino y lo masculino sagrado, las combinaciones de Sol, Flor, Agua e Intención son una forma verdaderamente antigua de auto-exploración y sanación que datan de mucho antes de los días del respetado Dr. Edward Bach de inicios del siglo 20, el reconocido pionero de las esencias florales en Europa occidental. Antiquísimas, las Flores son, realmente, herramientas de los chamanes.
Cómo funcionan… Eso realmente lleva una vida de estudio, y las respuestas son diferentes para cada una que las busca. Para mí es sencillo pero enigmático, un desenvolvimiento de cambios sin fin, como las estaciones o la floración de las plantas mismas. A través de la ciencia occidental más rebeldo (como la de Masaru Emoto) comenzamos a entender lo que los pueblos indígenas y de Oriente han sabido durante eónes: que el agua misma tiene una especie de memora. El agua puede guardar cosas, como emociones, intenciones e imágines. Esto ya no es una superstición: se puede medir y fotografiar. (Si podemos crear artificios extraños como las computadoras, ¿no crees que la naturaleza también?).
He estado trabajando con las Flores desde aquel encuentro en la Ciudad de México y seguiré trabajando con ellas, adentrándome en mi propia auto-exploración y compartiendo las Flores con otros para ayudarles a facilitar su propio crecimiento.
Bendiciones!
ForLoveofLife
(Puede revisar mi liga al sitio de Helianthus Flores de Sanación para obtener más información acerca de las Flores: www.helianthuscholula.com)